lunes, 14 de diciembre de 2015

Disco de la semana (51) : Moanin' - Art Blakey and The Jazz Messengers


Art Blakey and The Jazz Messengers: Moanin’ (1958, Blue Note)

El hard bop en plenitud, con las alas extendidas. Al igual que ocurrió con Miles Davis, los músicos de Blakey terminaron teniendo destacadas trayectorias por sí mismos. El aullido de los mensajeros del jazz es más potente que el canto de las sirenas. Ningún pie habrá de permanecer inmóvil ante el piano de Bobby Timmons, el bajeo de Jymie Merritt. Lee Morgan en la trompeta y Benny Golson en el saxo desarrollan una apasionante conversación. Y sobre todo, es increíble lo que ocurre cuando el baterista es el líder de la banda, omnipotente y demencial, los demás tendrán que arreglárselas para aguantarle el paso. Éste es un disco que te saca a caminar. JP


El 30 de octubre de 1958, en los estudios de Rudy Van Gelder en Hackenshack, New Jersey, el productor Alfred Lion reunió a Art Blakey y sus mensajeros del Jazz (Lee Morgan a la trompeta, Benny Golson al saxo tenor, Bobby Timmons al piano y Jymie Merritt al bajo) para grabar Moanin’, uno de mis álbumes preferidos y que hoy quiero compartir con vosotros.
Alfred Lion había fundado en 1939 junto con Max Margulis el sello discográfico Blue Note Records, famoso no sólo por haber impulsado el Jazz moderno con músicos de la talla de Thelonious Monk, sino por la excelencia de sus grabaciones a cargo de su ingeniero de sonido Rudy Van Gelder o de las potentes fotografías de Francis Wolf que ilustraban las portadas de sus elepés.
Hoy en día podemos seguir disfrutando de esa maravillosa música, tanto en vinilo como en excelentes reediciones en CD, y disfrutar de las extraordinarias tomas de sonido de Rudy Van Gelder, que era un mago colocando los micrófonos, regulando los niveles y mezclando el resultado.
Muchas de esas sesiones de grabación fueron fotografiadas por Francis Wolf y algunas son ya imágenes icónicas que han sido recogidas en un libro que se titula The Blue Note Years: The Jazz Photography of Francis Wolff, publicado por Rizzoli y que es un regalo perfecto para un aficionado al género.
Según le contaba Benny Golson en una entrevista de 1998 a Marc Myers de JazzWax, Art Blakey y Alfred Lion no se llevaban muy bien por aquel entonces, pero Benny le convenció para que fuera a verles actuar al mítico Five Spot de Brooklyn, tras lo cual solo pudo decir ¿cuándo grabamos?
Y de allí surgió este álbum increíble titulado Moanin’, que abre con el tema Moanin’ y cierra con una toma alternativa de Moanin’. Y es que Moanin’, composición original de Bobby Timmons que ya comentáramos por aquí en su álbum This Is Bobby Timmons, es el protagonista de esta grabación, pero tendremos que hablar también del resto de temas, pues están también a un nivel muy alto.
No me extraña que Art Blakey se quedase enamorado de la composición de Timmons, y me imagino al propio Timmons cuando creó esa secuencia de diez notas, una melodía contagiosa que es como una puerta que se abre, sentiría algo muy especial, sabiendo que aquello era algo grande.
Pero si la versión de Moanin’ de Bobby Timmons era grande, la versión que consigue el quinteto de Art Blakey la lleva un paso más allá y la convierte en algo mucho más grande gracias al trabajo en equipo. Timmons comienza con su melodía inconfundible, con Morgan y Golson alzándose como dos coristas exquisitos con su trompeta y su saxo, con Blakey y Merritt llevando el ritmo perfectamente, acompañando los solos de Morgan – que me parece el mejor – y de Golson, que a ratos se muestra hasta furioso. Timmons tiene un magnífico solo también con una profunda carga de blues, algo que combina muy bien en este tema largo, nueve minutos y medio de auténtico placer.
Seguimos con Are You Real?, de nuevo Morgan y Golson mandando a dúo en una melodía pegadiza, compuesta por el propio Golson, que interpretan todos con brío y garra en general, pero con mucho espacio para que cada uno brille con luz propia.
Along Came Betty es una deliciosa balada que sigue la misma fórmula de entrada a dúo con los vientos, con Blakey y Merritt marcando un tempo mucho más relajado, y con Timmons dejando caer sus notas suavemente. Morgan está simplemente increíble en su solo a partir de 1′ 14″, uno de mis preferidos junto a su versión de I Remember Clifford en su Volumen 3. En 2′ 30″ le toma el relevo Golson con su saxo tenor, más carnoso y con más cuerpo. Está muy bien también, pero en mi cabeza siguen sonando las notas de Morgan… ¡me encanta Lee Morgan!
Pero ellos son los Jazz Messengers, la banda de Art Blakey, y en el siguiente tema quien lleva el peso es el propio Art, que se marca un arranque con un solo de batería que te deja con la boca completamente abierta. The Drum Thunder Suite es una sucesión de solos de batería impresionantes con pequeñas intervenciones de Morgan y Golson acompañando a un Blakey poseído por sus baquetas. No hay vez que lo escuche que no termine con la piel de gallina, emocionado imaginando la escena. El tema, composición original de Blakey es realmente un medley de varios temas, una suite como la titularon en la que se mezclan Drum Thunder, Cry a Blue Tear y Harlem’s Disciples, una clara muestra de que estamos delante no solo de intérpretes, sino de auténticos músicos.
Con Blues March te puedes sentir en medio del campo de batalla, con su comienzo al estilo de marcha militar, seguido de nuevo por otra melodía contagiosa – ¿cuántas van ya? -, salida en este caso de la cabeza de Golson y que una vez más, Morgan aprovecha para sacar todo lo que lleva en su interior. Las transiciones entre solos son nuevamente una marcha militar, con las baquetas de Blakey sin parar.
Come Rain or Come Shine, el clásico de Harold Arlen y Johnny Mercer es el único standard del álbum y lo interpretan usando de nuevo la fórmula de la entrada a dúo de Morgan y Golson, con un tempo a medio camino entre la balada y algo más pues Golson aquí también se muestra con un punto de rabia. Morgan está mucho más comedido y controlado, en este tema y en general en toda la sesión.
Y cerramos la sesión con una toma alternativa de Moanin’, que a veces pienso que debiera haber sido la principal, muy, muy buena también.
No lo he comentado, pero el álbum comienza con un apunte de lujo, un pequeño diálogo entre Rudy Van Gelder y Lee Morgan hablando sobre dónde colocarse. Well, I’ll step back a little bit, le dice Lee Morgan, y menos mal, si se llega a colocar más cerca, nos come con su presencia.
Art Blakey and The Jazz Messengers: Moanin’ (1958, Blue Note)

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