Inquietante, ocurrente, lúcida y kafkiana. Son algunos de los adjetivos que podrían describir
Desde la sombra (Editorial Seix Barral, 208 páginas, 18,50 euros), la última obra del escritor y periodista Juan José Millás.
Pero no se engañen, bajo la apariencia de un relato del género fantástico subyace una historia que
aborda sin tapujos problemas netamente contemporáneos, en lo que el propio autor define como su novela “más política”.
“En apariencia está muy alejada de la realidad, parece una novela
fantástica, pero quizás sea una de las novelas más políticas que he
escrito porque metaforiza mucho la situación del mundo actual en el que
en grandes concentraciones uno se siente muy solo, donde hay muchas
dificultades para salir adelante o
donde cuesta mucho establecer relaciones personales verdaderas”, reflexiona el novelista en conversación con RTVE.es sobre los golpes de realidad en su nuevo texto.
El argumento de
Desde la sombra está cargado de simbolismo y es casi surrealista: el protagonista, Damián, un tipo aparentemente inane, pierde su trabajo y se encuentra desorientado en la vida.
“En esta sociedad hay muchas dificultades para salir adelante“
Paradójicamente, se sentirá útil cuando desembarque escondido en un
armario en la casa de una familia, a la que espiará en secreto y sobre
la que ejercerá de guardián protector y “fantasma” particular. Un
tour de force que esconde una metáfora detrás de otra, con continuos
guiños al lector, al que regala frases memorables en las que no falta el humor y cierta desazón.
Damián,
un ser “con necesidad brutal de afecto y reconocimiento”, en palabras de Millás, parte de una situación inverosímil-vivir en un armario- pero que acaba fundiendo con la realidad.
El escritor explica que
una mujer en Japón habitó durante un mes en el armario del apartamento de un desconocido hasta ser descubierta cuando el dueño colocó cámaras al notar “cosas raras”, como el robo de comida en su hogar.
Una muestra de cómo la realidad rebasa a la ficción en la fértil
imaginación de Millás, que relata como el germen del libro le rondaba
desde hace treinta años pero hasta el momento no ha cristalizado.
"El armario puede ser una metáfora del subconsciente"
La fascinación por los armarios de Juan José Millás
hunde sus raíces en su infancia.
Según relata, durante una enfermedad le trasladaron al dormitorio de
sus padres donde había “un armario de tres cuerpos” que dio alas a su
fantasía por su carácter “casi de ser vivo”.
“Además, cuando yo
empecé a escribir hice varios cuentos de armarios, y a mi me gustaba
mucho porque son inquietantes, por un lado,
es el lugar donde residen los monstruos en la infancia,
por otro, es una metáfora del útero materno, del ataúd, puede ser una
metáfora del subconsciente, incluso”, rememora el valenciano.
La original idea de la obra se plasma en
una estructura que encaja sin aparente esfuerzo y atrapa al lector en esta maraña simbólica, bajo el telón del misterio, y con un sorprendente-por inesperado-giro final.
Entre los múltiples temas que entresaca, tampoco elude la
influencia de la televisión en la sociedad actual, encarnada en el
monólogo interior del protagonista que se imbrica como entrevistas
imaginarias en un plató.
Un recurso para desgranar el hilo de sus pensamientos de una forma diferente, en palabras del literato.
Con paciencia y curiosidad, el escritor y periodista, que este miércoles se sitúa al otro lado,
se enfrenta a la vorágine promocional del libro ante los medios.
Millás, que mira muy fijo a su interlocutor a través de sus grandes gafas de pasta, señala que
no establece frontera divisoria entre el novelista y el reportero. Son sus dos mitades.
Ambas labores conllevan la misma “responsabilidad” para el autor de
La mujer loca, que afirma que, en el fondo, “todo es escribir”, y él para ambas tareas se emplea con los mismos recursos de estilo.
El maestro de la extrañeza
concentrará a partir de ahora sus pensamientos en una obra de teatro. Es su próximo proyecto. Y así se despide, con paso tranquilo, de camino a la próxima entrevista.